Apaga y vámonos

CUBATimeCoverAquí no hay más que hablar. Igual que los rusos blancos que huyeron cuando el zar y la revolución bolchevique quedaron fuera de la Rusia de Yeltsin, el futuro de Cuba yace en los que se quedaron en Cuba, sobrellevaron las dificultades, permanecieron con cierto poderío y bienestar bajo el beneplácito de los Castro y en recompensa heredarán el poder cuando los Castro se hayan marchado. Los exiliados cubanos iremos pereciendo lejos de la Isla y ajenos a todo lo que ocurra cuando llegue ese día, tal vez más defraudados si aún nos interesamos en los eventos políticos y económicos en Cuba cuando los oligarcas del castrismo sigan beneficiándose de lo que queda que nuestros antepasados crearon en la Isla, de lo que abandonamos en nuestro éxodo y del cautiverio de las demás víctimas de la dictadura castrista. Al exilio cubano solamente le queda el vanagloriarse de lo que cada uno de ellos individualmente logró consigo mismo y con las familias que formó libremente lejos de la dictadura castrista; esa Cuba de nuestros recuerdos pereció y nunca más volverá. Todo pasa. Nada es permanente. Por eso el olvido que trae la vejez es bienvenido. Al igual que hoy se tergiversan las razones de la guerra civil estadounidense entre los estados del norte y los estados del sur, atribuyéndole exclusivamente a la esclavitud ser la causa única de la cruenta batalla y se toma la bandera sureña como un símbolo de odio y de opresión racista, desconectándola del resto de la realidad histórica norteamericana, ignorando todos los demás motivos de esa larga y concertada destrucción política, económica y social que eran numerosos, el impacto de los carpetbaggers en la posguerra, la carencia del sufragio libre como represalia y demás, así ocurre con los cubanos que huimos del castrismo, el único motivo que narra la historia reescrita es nuestra ambición, nuestra corrupción política y un deseo desleal de hacer sufrir al resto de nuestros compatriotas por beneficio propio, robándonos de todo tipo de altruismo o sacrificio en aras a la patria por forzar cambios favorables dentro de ella. Así se reescribe la Historia porque la Historia la reescriben los victoriosos y lamentablemente no fuimos nosotros los exiliados los que ganamos por aliarnos erróneamente a un país donde la política sólo favorece al mejor postor, no se basa en valores milenarios ni en la ética. Fidel y su corrupto sistema represivo les han dado el esquema a los demás políticos alrededor del mundo para perpetuarse en el poder; el maestro diabólico se emula en todas las capitales del mundo y sus lecciones de mentiras y confabulaciones contra la justicia, tornando al pueblo libre en pueblo subyugado, hacen eco en todas las sedes del poder globalmente; eso es lo que lo glorifica y la razón por la que incongruentemente tantos gobiernos le dan el pase y le perdonan su feudalismo anacrónico y avasallador. Todos se miran en su despótico éxito. A ninguno le interesa nuestra causa. Todo nuestro esfuerzo en desenmascararlo cae en ojos ciegos y oídos sordos. Ninguno está en disposición de reconocer que el poder perpetuo es un crimen contra la humanidad porque todos anhelan llegar a él. Adiós a la esperanza.

About Francisco

Born in Cuba; political exile; American by choice; polyglot; father of four, grandfather of two; occupationally semi-retired; reader; writer; lover of mankind and nature; searcher of truths; hungry for wisdom; open-minded; romantic realist; critical thinker, enemy of despotism, government abuse, and inequality; believer and faithful; social liberal, fiscal conservative; in a quest to unmask the hypocrisy and the corruption enslaving overwhelming numbers of God's creatures around the world.
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